James Webb última revisión antes del lanzamiento

Después de varios retrasos, finalmente el James Webb ha superado la última revisión y está listo para el lanzamiento.
El espejo principal del Telescopio Espacial James Webb (JWST). Crédito: NASA

Después de varios retrasos, finalmente el James Webb Space Telescope (JWST) ha superado la última revisión y está listo para el lanzamiento. El nuevo joya fruto de una colaboración internacional entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA) se dirige al lanzamiento programado el 31 de Octubre de 2021.

La última revisión realizada en las últimas semanas tuvo como objetivo medir que las fuerzas mecánicas, las vibraciones y las variaciones de temperatura pudieran ser compatibles con una carga tan delicada como James Webb. Este importante hito confirma que Ariane 5, James Webb y el plan de vuelo están listos para el lanzamiento. “Estamos entusiasmados de haber superado este importante paso hacia el lanzamiento de Webb. Hemos recibido el visto bueno de Arianespace y la NASA, afirma Peter Rumler, gerente del proyecto de la ESA.

James Webb: el telescopio más potente jamás lanzado al espacio

ESA, con el cohete Ariane 5, es el vector encargado de esta delicada misión. En colaboración con sus socios, ESA ha sido responsable del desarrollo, la calificación y las adaptaciones de Ariane 5. El vector europeo entregará el telescopio directamente en una órbita precisa hacia su destino. El punto final será el segundo punto de Lagrange (L2) a aproximadamente 1.5 millones de km de la Tierra en dirección al Sol.

Una vez en posición, con el escudo térmico enfrentado hacia el Sol, el telescopio será de 8 m de alto y tan grande como un campo de tenis. Su tecnología se basa en 18 espejos hexagonales de berilio ultraligero. Permitirá observar en el infrarrojo cercano y medio, mientras que los 5 capas separadas de Kapton, un material plástico en película, lo protegerán de la radiación solar, garantizando estabilidad ante las notables variaciones térmicas a las que estarán sometidos los instrumentos.

La elección de un telescopio de infrarrojos fue bien meditada. Gracias a la experiencia adquirida con Hubble, se comprendió que los telescopios orbitales superan los problemas relacionados con la atmósfera que bloquea o altera la luz que proviene del espacio. Pero el polvo cósmico y los gases de las nubes interestelares son un límite incluso para los telescopios ópticos espaciales.

Las observaciones de James Webb superarán estos obstáculos. El telescopio permitirá el estudio de los cuerpos en el espacio profundo. Pero también objetos en constante alejamiento más fácilmente detectables con instrumentos optimizados para las frecuencias en el infrarrojo. Además, el uso del infrarrojo hará visibles regiones del espacio de otra manera ocultas por los gases y polvos en la luz visible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *